martes, 6 de octubre de 2015

Acabando el Angel Lloroso

El siguiente paso es definir bien todos los detalles posibles, volviendo a pasar un esmeril fino o un trapo por la pieza para eliminar los arañazos, pero con cuidado de no quitar detalles. Hay que retocar continuamente y eliminar todo el polvillo y viruta. El ala izquierda de la pieza no ha quedado muy bien, las plumas se ven diferentes de las del otro lado y por tanto se ha de rehacer bien frotándola con un papel de lija de agua de 600 para eliminar los defectos y las rayas mal hechas y luego con el punzón rehaciendo las plumas.

Se retoca el cabello para crear la impresión de mechones en desorden y se terminan de perfilar las alas y eliminar las señales más visibles de arañazos en las alas y la falda del vestido. El problema de la cera es que al ser blanda se raya con mucha facilidad con cualquier cosa, incluida otra figura de cera con la que se golpee o se raspe. Pero las señales de dientes de lima y de esmeril grueso hay que procurar eliminarlos.

Ademas de darle calor con un mechero o con el smoothy hay varias formas de dejar la pieza pulida, una de ellas es tan simple como usar un trozo de tela de ropa vaquera, que suele dar muy bien resultado. Si la pieza es lisa, al frotarla queda bien pulida. Si la pieza no es lisa (este es el caso) hay que usar otros medios. En este caso se ha cogido un pincel fino de tamaño medio (de pintor de caballete, no de brocha gorda) y se ha repasado la pieza con esencia de trementina. Deja un acabado brillante y pulido y se resaltan bien los defectos, y si se frota con un papel de secar, incluso se pueden eliminar muchos arañazos.

  
 
Una vez la pieza esta decente, entonces se procede al vaciado, que se hace por la parte posterior con una fresa de bola. Se suele usar una especial para ceras con bordes dentados como una gradina, que a poca velocidad vacia la pieza hasta dejarla a un espesor optimo. Para ver el progreso del vaciado lo mejor es poner la pieza a contraluz, a medida que se reduce la capa de cera, esta se va volviendo mas transparente y se peuden ver incluso los detalles de la cara anterior. Conviene no pasarse y si en algún lugar queda la pared demasiado delgada, añadir gotas de cera con el soldador.

Cuando ya esta la pieza acabada, entonces se puede cortar el mango con que se ha manejado, limar y lijar la parte inferior y proceder a soldarle un bebedero en la base. Ahora ya la pieza esta lista para la fundición y se suelda al árbol. El proceso es identico al que se describio en la figura del anillo de Alien.

Ya solo resta echar el yeso en el cilindro y una vez fraguado  ponerlo directo al horno para el cocido y posterior inyección del metal.

lunes, 5 de octubre de 2015

Modelando el Angel Lloroso 2

Una vez se tiene una mitad más o menos hecha, hay que pasar al siguiente lado usando el que ya esta hecho como referencia. No solo se repiten lo mismos pasos, sino que también se aprovecha para igualar las dimensiones, que los codos, hombros y alas queden a la misma altura. Los retoques más pequeños se tienen que hacer con una aguja fina, y las alas deben vaciarse para crear una sensación de hueco, con un escarbador de cera en forma de cucharilla. Para acentuar la sensación de que no es una pieza plana se liman por detras haciendo curva hacia el borde.
Final del desbastado
Cuando ya se tiene el cuerpo dibujado, entones hay que pasar a los detalles pequeños: las arrugas de la ropa, que tienen que alargarse más; las costuras del vestido, que se hacen con el punzón, rayando el pecho del ángel para dibujarlas; los pliegues que bajan hacia la cintura, dibujados con el punzón y un buril fino.

Luego viene la parte más complicada, que es hacer la cabeza. No cuesta mucho dibujar el pelo, haciendo vueltas de cabello con el punzón, ni tampoco la raya en medio y las líneas del pelo a ambos lados, junto con lo que en las fotos y el dibujo parece una cinta para el pelo (se usa un buril plano para quitar la cera y hacer el efecto). Pero hacer facciones es más complicado, sobre todo a este tamaño, aunque este con la cara tapada con ambas manos.

Un mal corte se llevo la nariz y hubo que tapar con una gota de cera, deshaciendo parte de trabajo de las manos. Con el punzón se dibujaron las manos y con el bisturi se corto la nariz en forma de triangulo (después de tres  intentos quedo bien). Un corte recto con la punta del bisturi ha dibujado la boca, y con el buril se ha profundizado el cuello para dibujar la mandibula.

Cuando ya ha estado hecho el modelado, se ha cepillado bien con un pincel fino para eliminar las virutas y el polvo de cera y se ha procedido a un primer alisado por calor, que ha sacado muchos defectos ocultos.
Primer alisado de la pieza
El siguiente paso sera alisarlo, eliminando los arañazos y marcas, y darle un mejor acabado, retocando los detalles.

jueves, 1 de octubre de 2015

Modelando el Angel Lloroso

Una vez esta la figura perfilada sobre la cera, el siguiente paso es recortarla, con cuidado y usando una sierra fina, y procurando hacerlo lo más recto posible. Si en algún lado el corte se va hacia adentro de la figura, hay que rellenar con el soldador de cera para evitar desplazamientos de la forma o, simplemente, que parte de esta desaparezca. Se retoca con una lima para quitar restos de cera adheridos y acabar de dejar los bordes rectos.
El Angel que Llora recortado.
Como es una pieza pequeña puede ser difícil de manejar, por lo que se puede hacer más grande y manejable por el simple procedimiento de soldarle un trozo de cera por debajo, como si fuera un mango.
Soldadura de un "mango".
Con una pieza ya más manejable, se va haciendo el perfil con ayuda del bisturí. Poco a poco se clava la punta y se va sacando cera, las rayas del vestido y las plumas de las alas se ahondan utilizando un bisturi. Es dificil no acabar borrando el dibujo, por lo que a medida que se ahonda se va rehaciendo, y se hace primero un lado, para poder tomar como modelo el otro, que es simétrico. Hay que rebajar en distintos planos: las alas en la parte inferior, el cuerpo en el intermedio y las manos encima, y ademas modelarlo para que no se vea una pieza plana.

Con el buril se profundiza el dibujo, con el bisturi se sacan lonjas de cera para redondear la figura y con una lima de media caña se quitan las aristas y se igualan las superficies del mismo plano, dejando un acabado uniforme. Si en alguna parte se escapa una herramienta y hace un desgarron, hay que taparlo con ayuda del soplete de cera, limar y dejarlo liso de nuevo. Poco a poco la pieza va adquiriendo la forma adecuada.
Modelando el cuerpo del Angel que Llora

miércoles, 30 de septiembre de 2015

El Angel Lloroso

Empezamos nuevo proyecto, otro encargo, pero esta vez sacado de la serie del doctor Who: la figura del Angel Lloroso o Angel que Llora. En realidad la figura es una estatua como muchas de las que hay en los cementerios, pero con la peculiaridad de que tiene la cara tapada con ambas manos.

Esta vez se hacen las cosas debidamente, y se hace un esbozo de la figura para saber exactamente lo que hay que hacer. Lo primero es ojear Internet en busca de imágenes del Angel Lloroso (o de una estatua que se le parezca) y echar un vistazo a la serie de doctor Who, o más exactamente de los episodios en que aparece esta figura.

Luego hay que coger material de dibujo y empezar a trabajar para hacer una imagen frontal de la figura. El material de dibujo es un fajo de papel Basik de 130 gr, un lapiz H, un HB, otro B y una goma de borrar. Coste total: 3.50 euros. Los procedimientos de dibujo son muy simples y se pueden encontrar en cualquier manual.

Se empieza haciendo el encaje, utilizando el lapiz de mina más dura, y se hacen las formas básicas, procurando no apretar. Se hacen trazos hasta conseguir las formas volumetricas deseadas. Luego se pasa al lapiz de mina intermedia (el HB) y se empiezan a hacer los realces de las líneas más adecuadas. Por último con el B se hacen los trazos gruesos y definitivos, utilizando al goma para borrar los más sobreros. He utilizado varias fotos fijas y de diferentes estatuas y tomas para hacer los detalles. No he puesto sombras ni luces, por que no hacen falta, aunque se podria hacer para tener una idea de la profundidad y del volumen. Si fuera una figura mayor y en vista redonda seria conveniente. En cambio si he marcado bien los contornos para que se vean bien luego. El resultado final:
Boceto del Angel que Llora
 El boceto ya esta realizado, no es un Da Vinci, pero para el trabajo a realizar ya vale. En teoria deberia hacerse un segundo boceto mostrando la figura en lateral, pero no lo considero necesario, por que la figura debe ser un bajorelieve, no una estatua. Hay que hacer un colgante para llevarlo en una cadena, no una pieza que deba adornar una mesa. Por detrás tendra un acabado a mitad y sera hueca.

El dibujo a todo tamaño permite realizar todo tipo de detalles: los dedos, las uñas, las plumas, el cabello, las arrugas de la ropa, y así tener una idea de como debe ser. Luego hay que elegir el tamaño adecuado para la pieza, que sera de unos tres centimetros de alto, y aplicar la reducción.

En teoria hay que hacer el dibujo (sobre la cera) a ese tamaño, pero es complicarse y hay formas más sencillas de hacerlo. Lo primero es escoger la cera, en este caso una placa de cera azul, y alisarla bien con papel esmeril para que las rayas se marquen bien, se empieza con papel de lija para madera y se acaba con papel de lija de agua de 1200, procurando que quede una superficie lo más lisa y brillante posible.

Luego, en vez de hacer de nuevo el dibujo, lo que hago es escanear el dibujo original e imprimirlo con una reducción para dejarlo al tamaño adecuado. En este caso es una reducción al 12 % del tamaño original. Al hacer la reducción se pierde mucho detalle, y lo que queda es exactamente lo que se va a ver en la figura.
Reducción del Angel que Llora
Una de las razones de no haber puesto luces ni sombras, es que al reducir hacen que los trazos sean muy confusos y sea dificil distinguir los contornos del sombreado volumétrico. Cuanto más limpio y esquemático mejor se vera al hacer la reducción, y cuanto más negro y resaltado este el contorno, más claridad para saber dónde trabajar.

Una vez esta la reducción al tamaño adecuado (esta ha quedado a 33 mm, un poco más de lo necesario), simplemente se recorta el papel y se sujeta a la placa de cera usando papel de celofan.
Traslación del Angel que Llora
Ahora lo único que hay que hacer es perfilar utilizando un bisturi para pinchar a lo largo de todos los contornos, yo prefiero la punta del bisturi por que hace un corte longitudinal, las agujas cilindricas no hacen perforaciones tan limpias y ademas se puede resquebrajar la cera si se aprieta demasiado.
Deliniando el Angel que Llora
Y una vez se han completado todos los ángulos y contornos, entonces lo que se hace es empezar a cortar el papel con el bisturi, como si lo deshojaramos, bien desde el centro hacia afuera, o bien de un lado a otro, procurando que el papel no se mueva. Si hace falta se puede añadir un poco más de papel de celofan.
Perfilando al Angel que Llora
Poco a poco se va quitando papel y celofan dejando la figura marcada debajo, en la cera, hay que asegurarse de no saltar ninguna línea y de que todas quedan bien delineadas en la cera, o al menos lo suficiente para poder unir luego los puntos. Poco a poco va apareciendo el dibujo en la superficie.
El dibujo en la cera
Poco a poco se va deshojando el papel hasta completar todo el dibujo, intentando que el papel no se mueva ni se arranque.

Deshojando el Angel que Llora
 Y finalmente se retira todo el celofan y el resto de papel y queda la imagen punteada y grabada en la placa de cera.
El Angel que Llora trasladado a la cera.

sábado, 12 de septiembre de 2015

El acabado.


Una vez fundida la pieza, se ha de cortar y repasar, es un proceso habitual de decapado (con acido para eliminar restos de óxido de la fundición), limado, esmerilado y pulido; comprobación de defectos, posibles poros y oclusiones y retoques; si la pieza queda porosa se puede mirar de rellenar con soldadura (en este caso es un prototipo para hacer más, por lo que hasta cierto punto es irrelevante si quedan microporos) o si es grave hay que hacerla nueva. En este caso ha habido que retocar el lado izquierdo de la cara, que no ha quedado muy definido, profundizando los rasgos con un buril. Con una fresa diamantada se ha retocado el ojo y se ha tapado un poro que se ha abierto debajo del mismo soldando por la parte interior. Con un fresa de bola se ha retocado el hueco interior para darle un acabado uniforme.
Mi hermano le ha dado unos retoques con buril y le ha soldado dos piezas bajo los ojos para darle más sensación de volumen. Con un esmeril de rueda y el micromotor se han aplanado las protuberancias de la cola para darle una forma más huesuda y menos esférica. Se ha esmerilado con papel de lija de 320, 600 y 1200 para afinar el acabado. Luego la pieza se ha metido en el bombo de pulir (una lavadora con una carga de diez kilos de palillos, satelites y bolas de acero, más agua y abrillantador) y ha permanecido tres horas dando vueltas, lo que ha dado un acabado brillante y uniforme aunque algo picado, pero lo bueno del bombo es que suele llegar a rincones que con la pulidora son muy dificiles y que no suelen quedar manchas.
Y finalmente se ha pulido a mano en la pulidora, con pasta blanca y rodillo para darle un brillo a espejo. Así tal cual la pieza queda toda blanca y reluciente, y con esta pieza se ha hecho un molde de silicona de pequeño tamaño para reproducirlo posteriormente.
Ahora hay qu edar los retoques finales: la pieza ya esta pulida, pero los detalles pierden mucho, es por eso que se le ha dado oxidante de plata para ennegrecer los rincones y luego se ha vuelto a dar un repulido para que las superficies salientes queden brillantes.
Y asi queda la pieza finalmente acabada.



miércoles, 26 de agosto de 2015

La fundición

Una vez se tiene el original, hay que fundirlo y pasarlo a metal. Aquí es donde se juega todo, por que cualquier fallo o problema puede dar al traste con el trabajo realizado.

El primer paso para fundir el anillo de cera es montarlo en un arbol con una base de goma donde poner el cilindro de metal. Se añaden los bebederos, yo he utilizado tres bebederos de tres anillos más finos y los he soldado con cuidado a la parte posterior del craneo, asegurándome de no tocar ninguna parte dificil de repasar. En el montaje al cilindro no hay secreto ni complicación. Se suelda el arbol de cera a la goma, se recorta, y con el soldador se hace un agujero en él para introducir el bebedero de la pieza mientras la cera aún esta caliente, luego se termina de soldador para asegurarse de que queda bien cogido y sin oquedades. Aquí esta con otra pieza. El peso de metal necesario se calcula ahora, pesando la goma con el arbol montado y descontado el peso de la goma sin nada. La diferencia se multiplica por 10.5 en el caso de hacer una fundición en plata o 15.5 si es en oro, y hay que añadirle un 25 % de peso para hacer el boton. A título de curiosidad: mi experiencia me dice que por poco que pese la pieza con árbol y boton, las fundiciones por debajo de los 20 gramos suelen tener problemas y defectos.
El  siguiente paso es poner el cilindro de acero, hacer la colada de yeso, el vacio y luego directo al horno tras dejar que se seque el yeso y quitar la goma. Se podria pasar por la licuadora para sacar toda la cera posible, pero en el cas ode piezas originales mi experiencia con la licuadora es mala. Sea por mala pata o por algún problema técnico, lo cierto es que tras pasar por la licuadora todas las piezas originales me han salido con problemas.
El horno se ha de programar para hacer una subida lenta, especialmente en las primeras fases, con ascensos a 150 y 200 grados y permanencia de un par de horas en cada caso. A 150 grados la cera se deshace y fluye, y a 200 grados se calcina el resto (un 10 % de la cera original, aproximadamente). Si la subida es muy rápida se arriesga a que la cera arda dentro del cilindro y queden defectos importantes.

 El proceso de curado del cilindro dura unas cuantas horas, normalmente se deja por la noche al cerrar y el programa hace que suba la temperatura (hasta 750 grados) a lo largo de varias horas. Tras un periodo de estabilización (suele haber una diferencia importante de temperatura entre el interior del horno y el interior del cilindro y requiere algún tiempo que este último alcance al primero), la temperatura debe bajarse para poder realizar la inyección por centrifugado. Al llegar por la mañana el programa puede estar realizado (si es un cilindro pequeño, de 70 X 100) y se puede pasar al proceso de inyectado por centrifugado. Si el cilindro es más grande (digamos 100 X120) el proceso puede durar hasta doce o más horas (siempre se puede reducir el tiempo, pero a veces por un par de horas menos, el resultado puede dejar que desear y si el horno es pequeño se puede comprobar que el programa va por delante de la temperatura que deberia marcar).

La bajada debe realizarse a la temperatura de inyección, que en los libros de Jorge Alsina Benavente, un respetado entendido de la materia, dice que debe situarse entre los 375 y los 420 grados en el caso de la plata. Sinceramente yo jamás he conseguido fundir a esas temperaturas, lo más bajo a 450 y era una pieza gruesa, y algunas fundiciones a tempraturas tan altas como 600 grados (eran piezas muy finas y largas). En este caso la fundicion es a 570 grados.

Se monta el contrapeso a la distancia correcta para que la maquina de centrifugado no de sacudidas, se coloca el crisol de plata en su soporte (hay un crisol para cada tipo de función, no conviene mezclar metales) y con el soplete se calienta el metal hasta fundirlo. Tanto si es plata recuperada como si es de granalla con aleación, nueva de trinca, conviene fundirla antes y hacer un lingote, que es el que se usara para el inyectado. La fundición tiene que ser limpia y, a ser posible, no utilizar borax o fundentes, los residuos que se forman pueden inyectarse junto al metal y dejar oclusiones y poros después del decapado.
Se saca el cilindro del horno (que suele estar al rojo, pero más apagado que cuando estaba a 750) y se coloca en el soporte. Una vez apretado y ajustado, hay que asegurarse de que el metal esta liquido y sin residuos flotando encima (debe parecer la yema de un huevo frito) y entonces se le da al mando de la centrifugadora para que empiece a dar vueltas.

Debe estar centrifugando un periodo de entre cinco y ocho minutos según el manual. A la práctica si se saca demasiado pronto el metal queda muy blando, e incluso puede sufrir fracturas o quedar poroso al contraerse cuando se enfrie al meterlo en agua. Si se deja más tiempo del "necesario", lo único que ocurre es que luego habra que rascar más el yeso para quitarlo de las piezas. Mientras gira se prepara el cubo con agua (yo dejo una capa de yeso de otras fundiciones en el fondo por si el cilindro se escurre y cae al fondo, para que no queme el plástico) y me aseguro de que el horno esta bien cerrado y además apago el programa.
Después de un rato largo dando vueltas en la centrifugadora, se saca el cilindro y se mete en agua. Con ayuda de una navaja o un cuchillo se rompe la capa de yeso y con cuidado de no dejar ninguna marca en las piezas, se saca el arbol. Normalmente después de dejarlo en el agua unos pocos minutos se puede coger el cilindro con la mano, si se nota que el calor vuelve a subir, se sumerge de nuevo, pero hay que recordar que el interior esta a varios cientos de grados. Lo que esta frio o a temperatura ambiente es el exterior, que al sacarlo del agua vuelve a subir con cierta rápidez. Conviene irlo sumergiendo y sacando para ir rompiendo el yeso con la navaja. Una vez se tiene el arbol y esta convientemente enfriado se limpia de yeso con un cepillo de limpiar las uñas y un cuchillo (yo uso uno de de plástico para no rayar las piezas). Una vez limpio se deja en el baño decapante para eliminar el óxido, aunque algunas fundiciones quedan de un color blanquecino metálico.
Estas son las dos piezas, en plata, con árbol y apoyadas sobre el botón. Ahora hay que cortar y repasar en metal.


jueves, 6 de agosto de 2015

Modificando el original.


Visto lo endeble de la cola, hay que proceder a modificarla. Contrariamente a lo que se pueda pensar no es tan complicado. Basta con coger el trozo de cera recortado, que se adapta al lado izquierdo del anillo y con la sierra de arco cortar la parte adecuada para hacer el brazo más ancho. Luego con cuidado se procede a soldarla al modelo, pero por el interior para evitar que las gotas de cera y la punta caliente del soldador estropeen detalles. Hay que añadir gotas de cera con ayuda del soldador, procedentes de cualquier trozo de deshecho (asegurándonos de que no se tiene que volver a utilizar y que no hara falta posteriormente), extenderlas y asegurarse de que todo el conjunto queda bien soldado.
Luego con cuidado se procede a hacer una "copia" de la cola y convertir el aguijon original en parte de la cola. Se retoca con cuidado, dejándolo lo más igual posible, con el mismo aspecto esquelético que la vuelta original, con bisturi y buril. Se da forma al nuevo aguijon en el final de la cola y se repasa la parte interior del anillo para dejar las menos protuberancias posibles, hay que eliminar los goterones de cera y ver que todo haya quedado bien soldado, y sin burbujas ni poros. Si es necesario se ha de volver a soldar de nuevo hasta que todo quede correctamente. Tambien hay que proceder ya a vaciar el interior del anillo, usando una fresa de bola con un micromotor de mano. En teoria se puede hacer una pieza maciza, pero a la práctica la fundición de piezas gruesas suele dejar poros y contracciones bastante visibles... a menos de que se utilice una fundidora al vacio con argón, pero el precio del equipo se suele ir de presupuesto para la mayoría de los talleres.
Con un pincel suave se elimina todo el polvillo y con el soldador y dos gotas de cera se hacen los ojos a ambos lados de la cabeza. Cuando ya se tiene toda la pieza, hay que darle el acabado final, con ayuda del smoothy, un lapiz de aire caliente con gas de mechero que suaviza la superficie, eliminando rayas y poros. El problema es que tambien se lleva muchos detalles, por lo que su aplicación debe hacerse con cuidado, o nos arriesgamos a deshacer mucho trabajo. Otra solución es usar la llama de un mechero, pasando la pieza por encima con rápidez. Al final la cera ha de quedar brillante. La cera verde se puede pulir, pero los detalles se pierden, hay que ser cuidadoso.
La pieza ya esta lista para fundirla en metal y hacer el molde.